Estaba lleno de ilusiones y proyectos hasta su inesperada muerte Nos sorprendió en la madrugada del día 12 de noviembre. Una enfermedad de rápido desarrollo acabó con su vida. Víctor estaba lleno de ilusiones y proyectos en los numerosos terrenos en que siempre andaba envuelto. Hombre sabio, versado en todas las disciplinas y conocedor hasta el último detalle de la historia leonesa de cualquier tiempo. Nadie podía creer que había nacido en Málaga, donde vivió algún tiempo, lo mismo que en Cataluña; hijo de padre leonés y madre malagueña, pero que, como por presagio, se apellidaba León. Tenía 76 años, pero su energía era la de 26 Fuera de su actividad profesional, la historia, el arte y el patrimonio cultural siempre le apasionaron. Por eso en 1992 fundó Promonumenta y, con un pequeño grupo de amigos, inició una labor que al poco tiempo era reconocida por las instituciones leonesas y por los ciudadanos de a pie, llegando en pocos años a ser la asociación más respetada de León, con más de 500 asociados. Deseoso de estar en todo no dudó en hacerse cargo de la dirección de la revista PROMONUMENTA, una responsabilidad de la que todos huían, pues a nadie se le escapa la carga de trabajo que ello supone, máxime si te conviertes también en el casi «facedor» de la misma. Y sobre todo, si has conseguido que la revista alcance un elevado nivel de prestigio. Preparaba ahora, y ya casi tenía listo, el número XVII, que ya veremos si sus colaboradores somos capaces de llevar a puerto. Marcelino Fernández (Nino), actual presidente de Promonumenta, entrevistado por La Nueva Crónica con motivo de esta pérdida, dice «Siempre juntos, en aquellas hacenderas que eran la seña de identidad de Pro Monumenta: A Grajal, a Sarracín, a Balboa, los canales romanos […]