
ProMonumenta
El patrimonio no se conserva solo
Hay lugares que empiezan a desaparecer mucho antes de caer. Primero dejamos de mirarlos. Después olvidamos su nombre, la historia que guardaban, las manos que levantaron sus muros. Un día pasamos por delante y ya solo vemos piedras.
En PROMONUMENTA trabajamos para impedir que eso ocurra.
Desde 1992 defendemos, conservamos y damos a conocer el patrimonio cultural de León. Lo hacemos con la fuerza de una asociación independiente y sin ánimo de lucro, pero, sobre todo, con el compromiso de cientos de personas convencidas de que cuidar lo que hemos heredado es también una manera de cuidar nuestro futuro.
El patrimonio de León nos pertenece a todos. Su defensa también.
Quiénes somos
Una comunidad que no mira hacia otro lado
PROMONUMENTA es la Asociación de Amigos del Patrimonio Cultural de León, constituida el 4 de junio de 1992 para promover la conservación, la defensa y la puesta en valor del patrimonio histórico, artístico y cultural de la provincia.
Somos una asociación sin ánimo de lucro, abierta y plural, sin motivaciones políticas, religiosas o mercantiles. Nuestra labor se desarrolla de forma altruista y en colaboración con las administraciones, instituciones, propietarios, ayuntamientos, juntas vecinales y asociaciones responsables de cada bien patrimonial.
Pero PROMONUMENTA es algo más que una organización.
Es la persona que descubre una ermita cubierta por la maleza y decide avisar. Es quien dedica un sábado a limpiar un antiguo canal romano. Es el vecino que abre la puerta de una iglesia para compartir su historia. Es el investigador que aporta conocimiento, el voluntario que lleva una herramienta y el pueblo que comprende que aquellas piedras que parecían inútiles pueden convertirse en memoria, identidad y futuro.

Hoy la asociación reúne a más de 500 socios y atraviesa una nueva etapa presidida por Marina Sánchez, con el propósito de ampliar la participación ciudadana, incorporar a personas jóvenes, fortalecer la colaboración con empresas e instituciones y aprovechar las nuevas formas de comunicación.
Defendemos una idea amplia del patrimonio. Nos importan los monasterios, los castillos, las iglesias y los yacimientos arqueológicos, pero también la arquitectura popular, el patrimonio industrial y minero, los caminos históricos, los paisajes culturales, las tradiciones y todos aquellos lugares en los que permanece la memoria de una comunidad.
Porque un monumento no es únicamente aquello que ha resistido al tiempo. Es aquello que todavía puede reunirnos.
Historia
Más de tres décadas dejando huella
PROMONUMENTA nació en León el 4 de junio de 1992, impulsada por Víctor Manuel Ferrero León y un pequeño grupo de personas preocupadas por el abandono de numerosos bienes culturales de la provincia.
Víctor Ferrero fue fundador y primer presidente de la asociación. Junto a él participaron personas que entendieron muy pronto que no bastaba con lamentar el deterioro del patrimonio: había que acercarse, documentarlo, trabajar sobre el terreno y reclamar la intervención de quienes tenían la responsabilidad de conservarlo.
En aquellos primeros años, PROMONUMENTA estaba formada por alrededor de cincuenta voluntarios. Con el paso del tiempo, la asociación superó los quinientos integrantes y convirtió las hacenderas en su principal seña de identidad.
La hacendera —o facendera, en leonés— es una antigua forma de trabajo comunitario: varias personas se reúnen para realizar una tarea útil para todos. PROMONUMENTA recuperó ese espíritu para limpiar, desbrozar, documentar y proteger bienes patrimoniales amenazados, siempre con autorización y con el asesoramiento necesario.

A lo largo de los años, cientos de estas jornadas han contribuido a despertar la atención pública sobre lugares como el monasterio de Santa María de Sandoval, el palacio de Grajal de Campos, los castillos de Sarracín y Balboa, el monasterio de San Pedro de Montes, los canales romanos de Las Médulas y la Cabrera, la ciudad asturromana de Lancia, la basílica paleocristiana de Marialba y numerosos edificios, caminos y paisajes culturales repartidos por la provincia.
Santa María de Sandoval se convirtió pronto en uno de los grandes símbolos de la asociación. Durante años, las hacenderas y campañas de PROMONUMENTA ayudaron a mantener vivo el monasterio, reclamar su recuperación e implicar a administraciones y vecinos. Esa colaboración continúa formando parte del proceso de conservación y recuperación del conjunto monástico.
Entre 2007 y 2025, Marcelino «Nino» Fernández encabezó una etapa decisiva de crecimiento, movilización y reconocimiento público. En 2025 se produjo un relevo natural y Marina Sánchez asumió la presidencia, abriendo un nuevo ciclo centrado en la participación social, la educación patrimonial, la comunicación y la búsqueda de nuevos usos culturales para los bienes recuperados.
En diciembre de 2024, la Diputación de León concedió a PROMONUMENTA el Premio Concejo a la Mejor Contribución al Patrimonio Leonés, reconociéndola como uno de los colectivos más veteranos, activos y reivindicativos en la defensa del patrimonio de la provincia.
La historia de PROMONUMENTA, sin embargo, no está terminada.
Continúa cada vez que alguien comunica una amenaza, abre un archivo, publica una investigación, participa en una hacendera o consigue que un lugar abandonado vuelva a formar parte de la vida de un pueblo.
El patrimonio tiene pasado. Nuestra responsabilidad comienza en el presente.
Qué hacemos
Actuamos, investigamos, divulgamos y reclamamos
Hacenderas: trabajar juntos para conservar
Organizamos jornadas de voluntariado destinadas a limpiar, desbrozar y acondicionar monumentos, yacimientos, caminos históricos y entornos patrimoniales.
No realizamos restauraciones improvisadas ni sustituimos el trabajo de los profesionales. Las actuaciones se llevan a cabo con las autorizaciones necesarias y en colaboración con propietarios, ayuntamientos, juntas vecinales, asociaciones locales, técnicos e instituciones responsables.

La hacendera permite actuar sobre el terreno, pero también cumple otra función: reúne a la comunidad alrededor de su patrimonio. Allí donde antes había abandono, comienza a haber atención. Y donde hay atención, resulta más difícil que se instale el olvido.
Vigilancia, denuncia y defensa pública
Observamos el estado del patrimonio leonés, recogemos alertas ciudadanas, estudiamos los problemas y trasladamos las situaciones de riesgo a las administraciones competentes.
Presentamos escritos, alegaciones y propuestas; participamos en reuniones; reclamamos actuaciones urgentes y colaboramos en la búsqueda de soluciones.
No siempre conseguimos una respuesta inmediata. A veces la defensa de un bien exige años de insistencia. Pero sabemos que muchas pérdidas se producen precisamente porque nadie preguntó, nadie reclamó y nadie mantuvo abierta la conversación.
Investigación y divulgación
Para proteger algo es necesario conocerlo.
PROMONUMENTA organiza conferencias, mesas redondas, presentaciones, encuentros con especialistas, visitas guiadas y viajes culturales. A través de estas actividades acercamos a la ciudadanía la historia, el arte, la arqueología, la arquitectura, la etnografía y las tradiciones de León.
También editamos la revista PROMONUMENTA, una publicación dedicada al estudio y la difusión del patrimonio cultural leonés, elaborada con la participación de investigadores, historiadores, arquitectos, arqueólogos, divulgadores y colaboradores de la asociación.
Colaboración con pueblos e instituciones
Trabajamos junto a juntas vecinales, ayuntamientos, universidades, colegios profesionales, asociaciones culturales, centros educativos y entidades vinculadas a la conservación del patrimonio.
Creemos que los mejores resultados aparecen cuando cada parte aporta lo que sabe hacer: los vecinos conocen el territorio; los investigadores aportan conocimiento; los técnicos garantizan actuaciones rigurosas; las instituciones disponen de competencias y recursos; y la ciudadanía proporciona atención, energía y continuidad.
PROMONUMENTA intenta servir de puente entre todos ellos.
Educación y relevo generacional
El patrimonio no tendrá futuro si solo conseguimos interesar a quienes ya lo conocen.

Por eso promovemos la participación de estudiantes y personas jóvenes en actividades de sensibilización, visitas y hacenderas. Queremos que descubran que el patrimonio no es una asignatura lejana ni una colección de fechas, sino una experiencia directa: un paisaje, un edificio, una historia familiar o una herramienta compartida durante una mañana de trabajo.
La asociación estudia también el desarrollo de una línea juvenil que facilite el relevo generacional y permita que nuevas miradas encuentren su lugar dentro de PROMONUMENTA.
Patrimonio vivo
Salvar un edificio no consiste únicamente en impedir que se derrumbe.
También significa buscar una función que lo mantenga vivo: un espacio cultural, un centro de interpretación, un lugar para investigar, aprender, reunirse o desarrollar proyectos capaces de generar actividad en el territorio.
La conservación del patrimonio puede fortalecer la identidad local, contribuir al turismo cultural, apoyar la economía de los pueblos y crear vínculos entre generaciones.
No queremos monumentos aislados de la vida. Queremos lugares que vuelvan a formar parte de ella.