El prerrománico leonés existe, según Javier Callado

PROMONUMENTA, DE LA MANO DE JAVIER CALLADO; COMPRUEBA LA EXISTENCIA DEL PRERROMÁNICO LEONÉS Texto y fotos: David Gustavo López El investigador y escritor leonés Javier Callado Cobo ha sido el guía del viaje cultural que Promonumenta realizó este sábado, 13 de julio, a distintas iglesias de León y de Zamora, cuyo objetivo era, precisamente, demostrar la exactitud de la tesis que Javier Callado, tras varios años de estudio, viene manteniendo sobre la existencia de un estilo prerrománico genuinamente leonés que nace a partir del año 910, en paralelo con el traslado de la corte a la ciudad de León, y que se desarrolla al mismo tiempo que otros prerrománicos propios de otras regiones como el arte condal aragonés o del Serrablo, el otoniano y el mozárabe de los cristianos de territorios musulmanes. Desaparece este prerrománico leonés a partir del año 1185, cuando Alfonso VI facilita la entrada del Cluny y de su románico, mientras obliga a que en su reino de adopte el ritual romano y a que las iglesias sean adaptadas para ello. El estilo se caracteriza arquitectónicamente por su planta variada, la cabecera rectangular por el exterior y por el interior semicerrada para la celebración de la liturgia hispana, la construcción de un nartex o pórtico a los pies, destinado a penitentes y no bautizados, el uso de cúpulas o bóvedas de cañón y el desarrollo de la cúpula de gallones. La decoración mantiene todavía el arco sobrepasado de los visigodos, los frisos de ladrillo, las luceras alargadas en el ábside, el esculpido a bisel, etc. Ante la portada de Santa Marta de Tera, Los lugares donde Promonumenta tuvo ocasión de comprobar esta tesis fueron la iglesia de Jiménez de Jamuz, cuyas grandes dimensiones se alcanzaron tras sucesivas ampliaciones a partir de un pequeño templo prerrománico, del que […]






