Promonumenta visita Santo Toribio de Liébana en su año jubilar

PROMONUMENTA GANA EL JUBILEO LEBANIEGO Y HACE UNA REFLEXIÓN SOBRE EL LIGNUM CRUCIS TEXTO Y FOTOS: DAVID GUSTAVO LÓPEZ Cuarenta socios de Promonumenta, la asociación para la defensa del patrimonio de León, acudieron el sábado a Liébana para visitar el monasterio de Santo Toribio en este su año jubilar, un privilegio concedido por el Papa Julio II que lo declaró Lugar Santo en el siglo XVI. Las colas eran de nunca acabar: para visitar la iglesia, para pasar por la Puerta del Perdón, para asistir a misa, para comprar un recuerdo o tomar un refresco y, el no va más de las colas y aglomeraciones, para besar el Lignum Crucis, el supuesto mayor trozo de la cruz de Cristo conservado en el mundo que Santo Toribio, en el siglo V, trajo desde Jerusalén a Astorga antes de ser nombrado obispo de la diócesis asturicense La tradición sigue contando que, casi tres siglos después de la muerte del santo, sus restos y su reliquia de la Cruz fueron llevados a La Liébana para ponerlos a salvo de posibles profanaciones musulmanas. Si el monasterio es un tumulto, Potes, la capital lebaniega, no es menos, pero aquí a la búsqueda de hostelería y, cosa que ya menguante en otros lugares, a la compra de recuerdos, desde la típica postal a los afamados quesucos, orujos y otros productos de la tierra. Ante tal afluencia de gentes, la reflexión, materialista pero perdonable si se mira como un pensamiento que pretende el bienestar de los menguados leoneses, es inevitable: ¿Por qué no ocurre lo mismo ante mil acontecimientos y atractivos únicos que existen en León? Mismamente, y tomándolo como único ejemplo entre muchos, el Museo Catedralicio-Diocesano de Astorga también alberga un Lignum Crucis, cuya reliquia aunque sea más pequeñita alberga la misma esencia espiritual y, además, […]